¿Qué ocurre dentro de los mataderos?

junio 2014

¿Qué ocurre dentro de los mataderos? Cuestión difícil y delicada, y mucho más para los animalistas que no solo respetan a los animales, sino que trabajan para evitarles sufrimientos. El bienestar de los animales no debe reflejarse únicamente en los animales de compañía o los más cercanos, debe reflejarse en todos ellos. Olvidar a los que se destinan al consumo humano sería como si los árboles no nos dejasen ver el bosque, cuando este bosque es tan amplío que supera en cantidad a cualquier otro colectivo animal por el que se esté interesado.

España en general no es respetuosa con los animales. Por un lado la oscura tradición de las corridas de toros y por el otro el continuo acoso y tortura de los incontables festejos crueles que tienen como víctimas a los animales. Estos hechos, constatables, no han favorecido ni favorecen, en absoluto, la creación de una concienciación general para conseguir saber qué ocurre en el interior de un matadero y que en el momento de su matanza reciban el trato más humanitario posible. Culpar tan solo a España no sería justo, pues al estar integrada en la Unión Europea se ha visto obligada a transponer las sucesivas directrices, aunque sea con mucho retraso, que tratan con muy buena voluntad —son voluntariosas— de protegerlos. En otros países del medio oriente y asiáticos, el desconocimiento, el desprecio y la crueldad son enormes. Se los considera tan solo como materia orgánica de libre uso, abuso, utilización y finalidad. Tampoco puede olvidarse que la Comunidad Europea de sus inicios, en el tratado de Roma, consideraba a los animales como pura materia mercantil

Un ordenamiento social y sanitario obliga en países con un cierto bienestar a que todo lo que tenga por destino la comercialización de la carne deba vehicularse a través de una cría, transporte y matanza controlados. Su destino final son los mataderos. Se hace como salvaguarda de la seguridad alimentaria pero, no nos equivoquemos, se le incorporan tintes de de defensa y protección.

El vegetarianismo, y colateralmente el veganismo, están contribuyendo en la formación de una mentalidad de rechazo hacia su consumo de carne, algo que proporcionalmente no deja de ser, por el momento, testimonial. Algo hace, y en el futuro seguro que lo hará. Hoy por hoy el consumo de carne continuará y las entidades animalistas deben ser conscientes de esta realidad y, como la matanza continúa, quienes trabajan, quieren, respetan y aman a los animales no pueden dejar de preocuparse para que puedan mejorarse sus condiciones y que, durante toda la trazabilidad del proceso, sean tenidos, entendidos, respetados e implementados sus derechos. Han sido las entidades europeas animalistas las que, como portavoces y representantes de su defensa, han estado y están muy presentes en los estamentos pertinentes para su defensa y protección

La Unión Europea, paulatinamente, se ha hecho eco de estos lobbys de presión animalistas que, al igual que otros sectores muy potentes, están presentes en Bruselas; y España, como país miembro de la UE, ha tenido que transponer sus directivas pues el movimiento animalista español ya tiene una presencia consolidada. Sus mensajes hacia la ciudadanía van calando y ya tienen un valor político.

La legislación actual

Como ya se ha expresado, la totalidad de lo legislado en beneficio de los animales, proviene de transposiciones de directivas de la UE. Es cierto que durante los redactados, o «borradores» de los futuros textos que aparecerán en el BOE, se ofrece a los sectores afectados y también al animalista, la oportunidad de estudiarlos para presentar alegaciones si se considera necesario, dentro de un plazo estrechamente señalado de antemano. La influencia de las alegaciones animalistas en el redactado final poco o nada puede ayudar a los animales, salvo en mínimos detalles, dado que por las importantes consecuencias económicas que les pueden significar, el resto del sector es muy amplio y poderoso. Existe, no obstante, una limitación importante; si la directiva europea se refiere a mejorar las condiciones de los animales, es de obligado cumplimiento y no puede desfigurase en su esencia.

Mataderos

En cualquier matadero, sea el animal que se mata, priman dos cosas. La primera es automatización y la segunda la velocidad de la cadena. Como en cualquier otra actividad industrial. Pero con una diferencia, aquí la «materia prima» son seres vivientes a los que la misma Unión Europea ha reconocido que son seres sensibles. Vuelve la pregunta, ¿qué ocurre dentro de los mataderos? Son centros cerrados que deben tener estrictas normas de higiene para prever posibles enfermedades humanas y a las que se les añaden, cada vez más, otras normativas encaminadas a que sus inocentes víctimas sean tratadas lo más humanitariamente posible. O sea, por un lado mecanización para optimizar resultados económicos y por el otro un buen trato a los animales. ¿No parece algo difícil de coordinar? ¿Se puede, exagerando, por ejemplo, esperar a que un carnero, un cerdo o una ternera, tan pronto entren en el matadero queden imbuidos de que a partir de aquel momento tienen que apresurarse a seguir la línea que les llevará hasta que acaben con su vida?

Para el personal, especialmente los matarifes, trabajar en un matadero no es, en absoluto, una faena agradable. Los salarios son bajos y la movilidad laboral es muy alta. Esto significa muy poca especialización y falta de aprendizaje. Algo que redunda en que se mate mal y deprisa. Y con enorme dolor y sufrimiento para el animal. ¿Estaría cualquier de nuestros lectores dispuesto a soportar una visita a un matadero? Lo más probable, si pudiese superar esta prueba, es que no comería carne durante el resto de su vida. En un matadero, al igual que en un laboratorio en donde se utilizan animales, las visitas no están bien vistas. No debería ser así si todos los protocolos son escrupulosamente cumplimentados.

La alianza internacional

La unión hace la fuerza. Se ha esbozado a grandes rasgos un problema latente e importante, por lo general poco conocido por la ciudadanía, que clama por la necesidad de que la trasparencia y la información penetren en los mataderos. Aquí es donde, a través de una alianza constituida entre grupos defensores de los animales de la Unión Europea, se intentan implementar soluciones que clarifiquen y certifiquen el poder tener la seguridad de que los protocolos, las normativas y lo reglamentado obtengan el sello de garantía que pueda ser contrastado. Con ello el misterio y la cerrazón actual no tendrían por qué ser. Quedaría claro y de manifiesto por ser absolutamente demostrable por su transparencia. La solución es la implantación de un sistema de vídeo vigilancia que abarque toda la trazabilidad del animal desde que llega al matadero hasta la matanza con el sistema de aturdimiento previo.

La implicación de Ong ADDA

La preocupación por el trato humanitario en los mataderos ha sido desde hace muchos años una constante preocupación de OngADDA y numerosos artículos aparecidos en esta publicación lo demuestran (ver www.addarevista.org). La alianza ya está en marcha a nivel internacional con varios e importantes colectivos iniciando una doble gestión. La de mayor envergadura está encaminada a que la Unión Europea obligue a incorporar la vídeo vigilancia en todos los mataderos y paralelamente que en cada país se inicien contactos con las administraciones para lograr su más rápida implantación. Concretamente Ong ADDA ya ha contactado con el MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) y con la Generalitat de Cataluña. El primero ha contestado, como ya era previsible, aludiendo a que ya existen otros controles y eludiendo otras responsabilidades. La Generalitat, a pesar de la reiteración de la petición de Ong ADDA, hasta el momento, no ha hecho ni acuse de recibo. Todo lo anterior, negativo, para el movimiento animalista, resulta motivo de preocupación. Las campañas merecen su tiempo y digestión, pero como las peticiones son razonables y dan solución a un problema latente, más tarde o más temprano los mataderos europeos estarán provistos de vídeo vigilancia. Se lanza, desde aquí, un reto para conocer quién será el primero en implantar la vídeo vigilancia, teniendo en cuenta que, de forma privada y por iniciativa propia, algunos muy importantes mataderos europeos ya lo tienen instalado y trabajan bajo estos condicionantes.

Fuente de información: ADDA Defiende los animales. (Revista número 48)

Más información visitar web revista relación de contenidos por tema: Animales de granja y Cría Intensiva

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