EFSA detecta que falta personal cualificado en el sacrificio de las aves

La autoridad europea ha propuesto una serie de medidas para mejorar el bienestar de las aves durante el sacrificio

14 noviembre 2019

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha propuesto una serie de medidas para abordar los riesgos de bienestar animal que se observan con mayor frecuencia durante el sacrificio de aves de corral.

Los informes publicado por la EFSA cubren todo el proceso de sacrificio desde la llegada y descarga de las aves, pasando por el aturdimiento hasta el sangrado y la matanza. La autoridad europea identifica una serie de peligros que dan lugar a problemas de bienestar, como dolor, sed, hambre o movimiento restringido, y propone medidas preventivas y correctivas cuando sea posible.

La mayoría de los riesgos son el resultado de fallos del personal, por ejemplo, falta de capacitación y personal calificado. Destacan la importancia de que el personal esté adecuadamente capacitado en las diferentes fases de la matanza y para la identificación clara de roles y responsabilidades.

Estas nuevas opiniones científicas son las primeras de una serie de actualizaciones sobre el bienestar de los animales en el sacrificio solicitadas por la Comisión Europea. Durante 2020 la EFSA publicará más opiniones sobre cerdos, ganado y otras especies.

Todos se basan en los últimos conocimientos científicos disponibles y se están desarrollando en consulta con expertos en bienestar animal de los Estados miembros de la UE.

Los hallazgos serán utilizados por la Comisión Europea en conversaciones con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) con el objetivo de alinear los enfoques del bienestar animal durante el sacrificio.

Fuente de información: Diario veterinario

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Demandan más presencia de veterinarios en los mataderos

Los veterinarios ponen a los mataderos en el punto de mira por la falta de personal, que puede provocar fallos en la cadena que desaten contaminaciones lesivas para la salud hum

13 noviembre 2019

Se estima que en España hay aproximadamente 540 mataderos autorizados en los que trabajan cerca de mil veterinarios, un número muy por debajo de lo necesario, en opinión de Fesvet (Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios).

Según la última encuesta de sacrificio de ganado del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en el año 2017 se sacrificaron más de 850 millones de animales en los mataderos españoles: vacas, toros, terneros, cabras, ovejas, equinos, cerdos, conejos, pollos y animales de otras especies. En el mundo se sacrifican un total de 76.000 millones de animales anualmente.

“Controlar eficazmente la cadena entre la explotación donde se cría al animal y el plato que nos llega a la mesa, es fundamental para garantizar la sanidad de los procesos que preserven la salud de unos y otros. Los únicos profesionales sanitarios competentes para llevar a cabo esta labor son los veterinarios. Cualquier fallo en la cadena puede provocar que se desaten contaminaciones lesivas para la salud humana, como se ha demostrado últimamente con las crisis del botulismo, salmonelosis y la listeriosis”, explica Fesvet.

En este sentido, reclaman una mayor presencia de veterinarios en los mataderos de toda España para cubrir adecuadamente las distintas etapas de inspección y auditorías (de las buenas prácticas de higiene y del sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control –APPCC-).

La primera fase se produce cuando llegan los animales, que se denomina inspección ante mortem que consiste en comprobar que llegan en el vehículo adecuado y en las condiciones correctas, con un estado de salud adecuado. Se constata que llegan en buenas condiciones, que se alojan en cuadras o establos con agua, y en su caso comida suficiente, en condiciones de limpieza y cama apropiada. Se comprueba la información de la cadena alimenticia, la identificación y la documentación de traslado.

La segunda fase es el sacrificio de los animales propiamente dicho, la entrada del animal al matadero, en la cadena de sacrificio. Para llevar a cabo este sacrificio hay que guardar unas normas muy estrictas en cuanto al bienestar animal en el momento de aturdirlo con el fin de evitar al animal sufrimientos innecesarios; una vez aturdido y sin demora, comienza el faenado de la canal: sangrado, desollado, en su caso, eviscerado y acondicionamiento de la canal, durante el cual se realiza de manera continua la inspección post-mortem.

La tercera fase o fase analítica, es en la que se completaría la inspección por medios analíticos, evitando posibles riesgos para la salud humana, por ejemplo, que los cerdos no tengan triquina o que no haya residuos de medicamentos, realizando una toma de muestras con destino al Plan Nacional de Investigación de Residuos (PNIR). Sólo una vez que el veterinario coloque la marca sanitaria en la canal, la carne será apta para el consumo.

Hay mataderos que solo tienen asignado un veterinario para realizar todas las funciones descritas; ese profesional no puede estar en todas las fases en el momento adecuado por imposibilidad espacio-temporal, con la impotencia que esto le genera. Es necesario incrementar el número de veterinarios para estas tareas”, señalan.

Fuente de información: Diario Veterinario

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Gallinas por los aires, golpes y hacinamiento: las duras imágenes del maltrato en granjas italianas

24 octubre 2019

El grupo animalista Essere Animali publica una investigación sobre la violencia en dos granjas italianas de gallinas. La organización denuncia que los huevos que se producen se están vendiendo cómo si fueran de origen campero, cuando las aves no ven en ningún momento de su vida la luz del día. 

El maltrato animal en la industria ganadera vuelve a ser noticia. Gallinas que son lanzadas de manera brutal contra el suelo como si se tratase de objetos sin vida para, después, terminar siendo pateadas, hacinadas o, incluso, utilizadas para golpear a otras aves de la granja. Estas y otras prácticas atroces han sido desveladas por la organización italiana Essere Animali, que ha realizado una investigación con cámaras ocultas en algunas granjas del país europeo.

Las imágenes, grabadas por trabajadores de las granjas italianas de Castrocaro y San Zaccaria, muestran cómo las gallinas llegan hacinadas en pequeñas jaulas y cómo los operarios descargan los camiones con una violencia extrema. Tras la llegada, los animales más jóvenes, aquellos que aún no han desarrollado la capacidad de poner huevos, son almacenados en cobertizos, hasta que alcanzan el momento de desove y son trasladados a otro lugar. Es entonces cuando son trasladadas a la zona de producción, donde cerca de 20.000 gallinas se aglomeran, unas encima de otras, y superan la densidad máxima de nueve animales por metro cuadrado establecida por la legislación.

Las cámaras también han captado cómo los operarios de la granja tratan de manera burlesca a algunos polluelos moribundos por el ajetreo del viaje. Estas aves, las que llegan más débiles o con alguna enfermedad, terminan muriendo de hambre sin recibir ningún tipo de tratamiento. Cuando el destino no es ese, los trabajadores proceden a sacrificar a las aves con crueldad, de manera inexperta y sin un proceso de aturdimiento previo, tal y como dictan las normativas europeas de bienestar animal. “¿Te vas a recuperar o tengo que matarte?”, espeta un operario mientras sujeta a una gallina moribunda.

Todo ello en unas instalaciones deficientes a nivel de higiene. Tanto es así, que la publicación muestra cómo los trabajadores tienen que rescatar algunos huevos que han sido devorados parcialmente por ratones. No solo eso, sino que también se puede observar cómo un empleado retira los restos de un roedor finado en el suelo de la granja. “Se lo comen todo”, dice.

Gallinas enjauladas

El problema, según denuncian, tiene que ver –además de las imágenes de crueldad– con que los huevos que se producen en esas instalaciones terminan siendo catalogados de origen “campero”, cuando ninguno de los animales que se crían allí ven la luz. De hecho, además de las gallinas que permanecen alimentándose del suelo en pequeños hangares, se han podido constatar imágenes de gallinas enjauladas en celdas del tamaño de un folio, algo común y permitido por la ley, pero que no reflejaría el origen real del producto que después se estaría vendiendo en los supermercados del país italiano, según apuntan desde la organización.»Para evitar casos de estafa a los consumidores son necesarios mayores controles y sanciones»

“En comparación con otros productos, los huevos sí que contienen información para indicar al consumidor la procedencia del sistema de producción. Esto no evita que pueda haber casos de estafa a los consumidores y para evitarlos son necesarios mayores controles y sanciones”, explica Silvia Barquero, directora ejecutiva de Igualdad Animal, fundación española que lleva años luchando contra el sistema de gallinas enjauladas. “Este es un método de crianza cruel que debería prohibirse. Las empresas de alimentos y los productores deberían pedir a sus proveedores que terminen con estas prácticas de inmediato”, añade Claudio Pomo, miembro de Essere Animali.

“Las jaulas representan la lógica perversa de la explotación animal: convertir la vida de los animales en un infierno para obtener el máximo beneficio económico”, valora Barquero. En España, según los cálculos de Igualdad Animal, 38 millones de gallinas pasan sus vidas en estas diminutas cárceles. Si bien es cierto que hay determinados Estados como Alemania, Austria o Luxemburgo que han prohibido este modelo de producción, no hay un marco legal europeo que permita que restringirlo para siempre.

En España la legislación no ha avanzado demasiado. Sin embargo, el trabajo de las organizaciones animalistas está siendo redirigido a la sensibilización de los consumidores para tratar de arrancar compromisos empresariales a las grandes cadenas de supermercados. Tanto es así, que determinadas compañías se han comprometido a dejar de vender huevos del tipo 3, es decir, puestos por gallinas que viven enjauladas.

Lidl, Aldi, Ahorramás y Condis ya no venden huevos producidos en jaulas y Alcampo se ha comprometido a dejar de hacerlo a partir de 2021.  No obstante, son pequeños acuerdos a los que las empresas se acogen de manera particular y sin ningún tipo de carácter vinculante. Las políticas, por su parte, siguen por detrás, ajenas al espíritu de la ética animalista. 

Fuente de información: Público

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Aberración en estado puro: 120 hectáreas de instalaciones de la explotación lechera de Noviercas

22 octubre 2019

Vivir día tras día encerrada en una nave industrial, ordeñada hasta la saciedad con un triple objetivo: producir la mayor cantidad de leche, en el menor tiempo posible y barata. De aquí no puede salir una buena leche.

Un reciente anuncio de la Junta de Castilla y León ha aprovado la evaluación ambiental simplificada para la edificación de la macro explotación lechera que quieren hacer en Noviercas, un pueblo de 155 habitantes en la provincia de Soria.

Si con esta evaluación el Ayuntamiento cambia sus normas urbanísticas, estaría abriendo las puertas para que en el municipio se hicieran otras explotaciones de iguales dimensiones.

Cierra los ojos e imagina el Parque del Retiro. O 120 campos de fútbol. O las cuatro terminales del aeropuerto de Barajas… Sí, así de grande es la macro explotación que Valle de Odieta S.C.L quiere hacer en Noviercas. ¡120 hectáreas de instalaciones!

Además, su actividad no es trigo limpio. Otra macro explotación de esta misma empresa (cuatro veces más pequeña que esta) acumula once procedimientos sancionadores por infracciones ambientales.

Este es el destino que les espera a las 23.520 vacas de leche que pretenden explotar en la que sería la mayor explotación de vacuno de leche de Europa y una de las cinco mayores del mundo.

Este proyecto de macro explotación es el de una auténtica fábrica de leche, no de una granja de vacas como nos imaginamos. Un proyecto faraónico, totalmente desproporcionado y que tendría graves efectos socio económicos, para el medio ambiente y para el bienestar animal.

Por otro lado, esta macro explotación sería también una auténtica fábrica de cambio climático. De llevarse a cabo emitiría unas 574.200 toneladas de CO2 equivalente al año. ¡Esto es lo que emiten cerca de 122.000 coches circulando en un año!

En una situación de emergencia climática como en la que nos encontramos, este tipo de proyectos deberían ser rechazados en el mismo momento en el que se plantean.

No podemos seguir funcionando así. Tenemos que cambiar el modelo de producción y consumo. Además sería también un motor de destrucción de la biodiversidad (importación de piensos provenientes de zonas como la Amazonia), de consumo desmesurado de agua (consumiría al día lo mismo que unas 16.000 personas) y de contaminación (producción ingente de excrementos).

Fuente de información: Ecoticias.com

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Anice (Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España) pide que se permita la instalación de cámaras en los mataderos

7 octubre 2019

Fuente de información: Agrodigital.com

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Comunicado de prensa de ANICE -29 de marzo 2019

Consternación y rechazo de la industria cárnica ante el maltrato de los animales puesto de manifiesto en un matadero

La industria cárnica reitera su firme compromiso con el bienestar animal y pide que no se criminalice al sector por actuaciones aisladas

  • ANICE expresa su apoyo a las autoridades sanitarias en los mataderos y apoya la implantación de cámaras de vigilancia para evitar que se repitan estas situaciones

9 de marzo de 2019.- Ante las informaciones que han dado a conocer diversos medios de comunicación y que reflejan el maltrato animal realizado en un matadero de Ávila, la Asociación de Industrias de la Carne (ANICE) condena rotundamente estas prácticas y recuerda que la industria cárnica española se rige por estrictas normativas europeas que garantizan el correcto tratamiento a los animales.

La asociación quiere expresar su rechazo hacia el incumplimiento de la normativa y recuerda que este caso no responde a la realidad del sector, una industria compuesta por más de 3.000 empresas que se esfuerzan día a día por ofrecer a los consumidores productos cárnicos de calidad, seguros y producidos con elevados estándares de bienestar animal.

Además de operar bajo las normativas europeas, de las más completas y exigentes del mundo, la industria cárnica española trabaja en protocolos de bienestar animal que van más allá de estas normas y que están certificados por entidades de control independientes.

Además, y para evitar que situaciones de este tipo se repitan en el futuro, ANICE insta la implantación de cámaras de vigilancia en los mataderos, a fin de detectar y atajar las malas prácticas que puedan producirse.

Esta medida facilitará un mejor control por parte de los inspectores veterinarios que se encuentran permanentemente en los mataderos y cuya misión es vigilar el cumplimiento de la legislación. Con el fin de facilitar el trabajo de estos inspectores, ANICE planteará una modificación legal que obligue a las empresas a poner estas grabaciones a disposición de los inspectores.

La industria cárnica española es una industria moderna y competitiva, que constantemente recibe auditorías de autoridades públicas, clientes, países terceros, Comisión Europea, etc., con excelentes resultados.

ANICE manifiesta su apoyo a las autoridades sanitarias en los mataderos y su disposición a introducir cuantas mejoras sea necesario para facilitar su labor y la capacidad de supervisión de las instalaciones.

ANICE, la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España

Agrupa a más de 600 empresas de todas las comunidades autónomas, con una importante representación de la producción cárnica española. La cifra de negocio de las empresas asociadas a ANICE asciende a 14.855 millones de euros, lo que representa más del 70% de la facturación del sector cárnico español (porcino, vacuno, ovino y elaborados cárnicos).

La Asociación está presente de forma muy activa en los ejes vertebradores del sector: para ello, representa a la industria cárnica en la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) y es miembro activo de las dos organizaciones europeas.

Además, ANICE participa igualmente en todas las Organizaciones Interprofesionales del sector. También es miembro de la Plataforma Tecnológica Food for Life-Spain, del Consejo Asesor de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), del Pleno del Observatorio de la Cadena Alimentaria, y del Grupo de Innovación Sostenible del Sector Alimentario (GIS).

Para más información:

Comunicación ANICE – Tel.: 91 554 70 45 – E-mail: comunicacion@anice.es

La Comunidad científica solicita a los alcaldes y alcaldesas que reduzcan la oferta de carne

3 octubre 2019

Más de 60 científicos y científicas de 11 países han pedido en una carta a los alcaldes y alcaldesas de todo el mundo que reduzcan la cantidad de carne que se ofrece en los comedores públicos de sus ciudades para hacer frente a la emergencia climática en la que nos encontramos.

En la actualidad, las emisiones de la ganadería, incluyendo los impactos causados por la deforestación para la producción de pastos y piensos, representan el 14,5% de las emisiones globales directas de gases de efecto invernadero, lo mismo que todos los automóviles, trenes, barcos y aviones juntos. Si no se toman medidas contundentes, este porcentaje podría aumentar aún más.

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Barcelona reducirá el consumo de carne

Imágenes de una cámara oculta muestran el maltrato animal en un matadero de Madrid

18 septiembre 2019

La asociación Equalia denuncia que se incumple la normativa europea y la empresa, en Villarejo de Salvanés, niega cualquier acusación

Las imágenes son elocuentes: corderos lanzados, pateados y golpeados. Un trabajador se tira repetidamente encima. Algunos, que no se tienen en pie, pasan a la cadena de producción, listos para consumir. Se trata del matadero Cárnicas Salvanés SL, según imágenes aportadas a este periódico por la asociación Equalia, que interpuso el lunes una denuncia por lo penal en los juzgados de Leganés contra este negocio por vulnerar la ley europea de bienestar animal y encontrar anomalías en la higiene de las instalaciones. La empresa niega las acusaciones.

El vídeo —que se puede ver en la cabecera de esta información— comienza con una imagen de dron que sitúa el matadero. Está en Villarejo de Salvanés, al sureste de la región, y se trata de un negocio familiar que regentan tres hermanos y donde se sacrifican corderos, ovejas, cabras y vacas que posteriormente se consumen en la región madrileña y en zonas de Toledo. Dentro, con cámaras ocultas que han captado lo que pasaba desde el pasado junio hasta principios de septiembre, se ve a algunos animales que no son aturdidos antes de ser degollados. También a una oveja agonizando toda una noche, sin ser sacrificada. Violencia en el trato: lanzamientos, golpes con puertas o patadas. Y condiciones de higiene deficientes.

“El matarife desatiende sus funciones, de modo que algunos corderos pasan sin ser desangrados, permaneciendo colgados junto al resto de animales muertos. Uno de ellos llegó a estar colgado plenamente consciente hasta media hora, momento en que la imagen pierde el rastro del animal. No sabemos si fue desollado vivo”, explicó este martes David Herrero, coordinador general de Equalia, una organización que ha lanzado campañas similares contra otros mataderos en Segovia y Ávila.

Las imágenes difundidas muestran ovejas que no se sostienen en pie o están enfermas, y son llevadas a la cinta transportadora para entrar en la zona de desangrado. Una de ellas fue filmada agonizando la noche anterior. “Pasaron diez horas hasta que fue llevada a la zona de matanza”, explicó Herrero. La ley contempla que un animal que no pueda andar no será arrastrado ni transportado al lugar de la matanza, y se sacrificará en el mismo sitio en el que está, sin moverlo ni, por supuesto, lanzarlo.

En otro momento, un trabajador inserta los pendientes identificadores (llamados crotales) a varios corderos dentro del matadero, cuando la normativa especifica que todo animal debe llevar esa especie de pasaporte al entrar en el recinto, ya que de lo contrario se corre el riesgo de perder la trazabilidad y es imposible garantizar la procedencia del mismo.

“Eso es imposible. No puede ser. Aquí hay veterinarios oficiales. Los animales cuando entran a un matadero tienen que venir con los papeles en regla. Y si falta alguno, se tramitan con agricultura. Y si alguno no se identifica, se tira, se decomisa. Ayer [por el lunes] hubo dos animales que no tenían ese crotal y se tiraron”, explicó este martes Julián Rangel, gerente de Cárnicas Salvanés, que asegura, sin haber visto todavía las imágenes, que está “muy tranquilo”: “Dependen del contexto. Unas imágenes sueltas se pueden interpretar como se quieran”, respondió el gerente, que niega en cualquier caso que su empresa no cumpla la normativa de bienestar animal y que haya anomalías en la higiene de las instalaciones.

La organización, además de denunciar las irregularidades cometidas dentro de este matadero, lucha a través de su campaña para “una implementación progresiva de cámaras de vigilancia en mataderos”, con el fin de ayudar al correcto cumplimiento de las normativas de bienestar animal y seguridad alimentaria. “Pedimos que se instalen donde haya manipulación de animales vivos y que se almacenen las imágenes un mes con estricto cumplimiento de la ley de protección de datos. Y, además, que esas imágenes las revisen el mismo operador o el servicio de seguridad alimentaria de la Comunidad de Madrid”. Este sistema, aseguró Herrero, ya está implementado en países como Inglaterra, Escocia o Israel. Más allá de la instalación de las cámaras, aseguró Laura Duarte, nueva presidenta del partido animalista Pacma, «lo que está claro es que hay que endurecer la legislación». Duarte aseguró que gracias al trabajo de asociaciones como Equalia se consigue «demostrar que ocurre todo esto». «El aturdimiento requiere un tiempo mínimo, y como la cadena de producción va tan rápido, la mayoría de las veces los animales son plenamente conscientes. Pero lo cierto es que lo que poco que existe, en cuanto a normativa, no se cumple», explicó.

Desde la Comunidad de Madrid, por su parte, piensan que la instalación obligatoria de cámaras es una medida que debe tomarse “a nivel estatal”. “Los mataderos de la Comunidad están bajo el control oficial de los Veterinarios Oficiales de la Dirección General de Salud Pública, que consiste en la inspección diaria de los animales sacrificados y de las condiciones higiénicas de las instalaciones y del faenado de animales”, explicaron fuentes de la Consejería de Sanidad. Además de las inspecciones diarias, también se realizan auditorías de los procedimientos de trabajo que los operadores de los mataderos deben tener establecidos “puesto que deben tener implantado un sistema de autocontrol basado en el análisis de peligros y puntos de control críticos, que incluye aspectos de higiene y de bienestar animal”. En Cárnicas Salvanés, continúan, esa auditoría se realizó en agosto.

Fuente de información: El País

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A la intemperie y congelados: así viven los terneros de una de las mayores macrogranjas de EEUU

6 septiembre 2019

A la intemperie, separados de sus madres y bajo temperaturas que oscilan los -20ºC. Así se viven miles de terneros de una de las mayores macrogranjas lecheras de Nebraska, en Estados Unidos, según denuncia Igualdad Animal en una reciente investigación llevada a cabo durante el pasado invierno.

En la grabación, realizada por uno de los activistas de la organización animalista, se puede ver cómo los terneros, con edades de entre uno y 150 días, son separados de sus madres nada más nacer para vivir en un «sufrimiento prolongado» y en unas condiciones «inhumanas».

Algunos animales, debido a las altas temperaturas y a las pésimas condiciones de los cobertizos, terminan muriendo. Muchos de ellos fallecen congelados. Otros languidecen y pierden la vida de manera lenta por causa de enfermedades que no son tratadas como neumonías o diarreas. 

«El supervisor me pidió que alimentara a un becerro al que se le habían congelados las patas. Tenía las pezuñas prácticamente separadas de las patas y se le podía ver el hueso», explica el activista que realizó las investigaciones. 

Las imágenes publicadas por Igualdad Animal revelan también la crueldad con la que se procede al descornado de los terneros. Tanto es así, que los operarios sujetan por la cabeza a los animales para quemarles las astas sin ningún tipo de anestesia.

Las instalaciones, que albergan a más de 11.000 terneros, son propiedad de Tuls Dairy, uno de los mayores proveedores de Bel Brands, el productor de conocidas marcas como La vaca que ríe y Babybel.

Fuente de información: Público

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Ecologistas en Acción vuelve a decir «no» a la instalación ganadera industrial en la localidad burgalesa de Llano de Bureba

3 septiembre 2019

El año pasado se presentaba a información pública un proyecto para instalar una explotación porcina en la localidad burgalesa de Llano de Bureba, frente al que se generó una importante oposición vecinal y al que Ecologistas en Acción presentó alegaciones en contra. La empresa promotora ha decidido abandonar -aunque no se ha comunicado oficialmente a las partes interesadas- ese proyecto inicial, pero simplemente para tramitar otro distinto. En este caso, como en el anterior, se mantiene la negativa vecinal a la instalación y los impactos socioambientales, por lo que Ecologistas en Acción también ha presentado alegaciones en contra.

El proyecto actual pretende construir diez naves para albergar a más de 4.000 cerdas con lechones de hasta 6 kg y dos balsas de purines en dos parcelas situadas a menos de 3 km del centro urbano, lo que generará un grave problema de contaminación y malos olores. Para cumplir con la normativa, la empresa promotora ha presentado un estudio de impacto ambiental que, a juicio de Ecologistas en Acción es de ínfima calidad y se realiza con el único fin de cumplir formalmente con el trámite administrativo. En el documento no se analizan convenientemente las emisiones atmosféricas y la contaminación de los suelos intrínsecas a una actividad de este tipo.

Uno de los principales impactos ambientales asociados a este tipo de instalaciones es la contaminación por nitratos, que pueden incluso afectar al consumo de agua y la agricultura en los municipios afectados. Según la propia Junta de Castilla y León la contaminación por nitratos de origen agropecuario es un problema creciente y reconoce que “las medidas llevadas hasta el momento para el control de la contaminación (…) han sido poco eficientes, necesitando ser mejoradas y completadas”. Ecologistas en Acción lleva tiempo reclamando que debe aplicarse una moratoria a la instalación de granjas porcinas o la ampliación de las ya existentes mientras no remita la situación. Es evidente que nunca podrá ponerse freno si se sigue aumentando la contaminación.

En este proyecto, y por regla general en los del sector, no se establecen mecanismos adecuados de gestión de los lodos derivados de la instalación ganadera. Resulta complicado dado que el volumen en este tipo de instalaciones es excesivo y por tanto, omitir la información resulta menos impactante que la realidad. La contaminación de los suelos afectará no solo a las fincas utilizadas, sino también a otras cultivadas o a las aguas, en el momento que las fincas no tengan capacidad para más. Sin embargo, el proyecto ni plantea fincas para la rotación, ni estudia los efectos de una aplicación sucesiva y continuada.

Otro de los impactos de las instalaciones ganaderas industriales es la emisión de amoniaco a la atmosfera, de donde pasa a agua y suelo acidificando los ecosistemas. España vulnera la normativa y supera los limites de emisión permitidos por la Unión Europea. En 2016, últimos datos disponibles, se liberaron a la atmosfera 465.000 toneladas, superando en un 30 % en umbral máximo permitido. Las dos principales fuentes son el uso de fertilizantes sintéticos y los excrementos de cerdos. Sobre esta cuestión, de nuevo, nada recoge la memoria del proyecto, ni la Junta parece tener interés en remitir.

Además, hay que señalar que el proyecto no resuelve la cuestión de la obtención de agua necesaria para el proyecto, ni del consumo energético o el tráfico de camiones. Y, por supuesto, no contempla la contribución al cambio climático de estas instalaciones. El cambio de modelo agroalimentario es uno de los caminos para reducir el impacto de la emergencia climática, y de forma general, la Junta de Castilla y León debería apostar por otro tipo de proyectos en el medio rural, no solo mas adecuados desde el punto de vista ambiental, sino también social. Estas instalaciones no generan empleos ni fijan población. Y, además, y no menos importante, son instalaciones en los que los animales son maltratados y no se respetan las mínimas normas de bienestar animal.

Fuente de información: Ecologistas en Acción

Vecinos de Tordesilos y ecologistas solicitan una reunión con la CHT

2 septiembre 2019

  • La afección a la red hidrológica de la laguna de Tordesilos (Guadalajara) por el recién aprobado proyecto de macrogranja de 2000 cabezas de porcino, será el principal asunto.
  • Un análisis de las aguas realizado por Ecologistas en Acción, desvela que la laguna y la fuente superan los 50 mg/l de concentración de nitratos.

Ecologistas en Acción y vecinos de Tordesilos han solicitado una reunión para el próximo mes de septiembre a la Confederación Hidrográfica del Tajo, para presentarles el resultado de la concentración de nitratos (NO3) derivados de los análisis de varias muestras de agua recogidas el día 25 de Agosto de 2019 en el término municipal de Tordesilos (Guadalajara), así como para solicitar toda la información relativa a la concesión de aguas para la instalación de una macrogranja porcina, y las afecciones a la red hidrológica que abastece al Humedal de la Laguna de Tordesilos y varios manantiales.

Según el RD 140/2003 la concentración límite en agua potable apta para consumo es de 50 mg/litro. De las muestras realizadas por la organización en cuatro puntos del municipio, dos han dado limites por encima. Curiosamente, el municipio y la comarca, no se encuentra dentro de la Zona Vulnerable por Nitratos que Castilla-La Mancha tiene establecida, aunque no se revisa desde el 2003, pese a que la legislación estatal, establece que se debería hacer cada cuatro años.

Además Ecologistas en Acción de Guadalajara, ha remitido un escrito al Ayuntamiento de Tordesilos para que le incluya como parte interesada en todo el procedimiento de competencias municipales, como son las licencias urbanísticas, de actividad y de obras, así como el procedimiento llevado a cabo para el arrendamiento de la parcela, de titularidad municipal, donde se ubicará la macrogranja porcina. De este modo, la organización ecologista podrá participar en todo el proceso de información pública previo a la construcción de las naves.

En este sentido, Ecologistas en Acción ha podido verificar que la parcela donde se pretende ubicar, necesita un informe previo de Cultura y de la Confederación, y afecta a parte de la Zona de Especial Conservación «Sabinares Rastreros de Alustante y Tordesilos» de la Red Natura 2000, y según la resolución de medio ambiente de 11 de junio de 2019, no podría tocar los muros de mampostería, por lo que las naves se tendrían que retranquear y quedarían a menos de 2000 metros de distancia del núcleo urbano, por lo que sería inviable su puesta en marcha, según el Decreto 69/2018, de 2 de octubre, por el que se establecen las normas para la ordenación y registro de explotaciones ganaderas y núcleos zoológicos en Castilla-La Mancha

A la espera de la reunión con los responsables de la Confederación Hidrográfica del Tajo y de poder tener acceso a todo el expediente municipal, ecologistas y vecinos, seguirán trabajando por animar a particulares y administraciones a promover proyectos sostenibles para el municipio, como por ejemplo, la cría de gallinas ecológicas, que recientemente ha sido aprobada en San Andrés del Congosto (Guadalajara).

Fuente de información: Ecologistas en acción