La Unión Europea financia la publicidad para la promoción del consumo de carne

Wakker Dier es una organización de los Países Bajos fundada en 1998 y dedicada al bienestar animal, cuyo principal objetivo es poner fin a la agricultura y ganadería industrial. Pues bien, hoy conocemos una investigación de esta organización en la que se denuncia que la Unión Europea financia la publicidad para la promoción del consumo de carne, algo que va en contra de las actuales preocupaciones sobre la salud y el medioambiente.

Desde el año 2017, la Unión Europea ha destinado unos 60 millones de euros a la publicidad relacionada con la carne, esto se debe al sistema de subsidios obsoleto e insostenible que deja a un lado los intereses relacionados con el medioambiente, los animales y la salud. La investigación de Wakker Dier pone estos datos de manifiesto y quiere que se ponga fin a unos subsidios que son contraproducentes e insostenibles para el planeta y para los seres humanos.

Recordemos que de este tema ya hemos hablado anteriormente, en 2016 diferentes organizaciones ambientalistas protestaron por la decisión de la UE de promover el consumo de carne en Europa. El entonces Comisario de Agricultura y Desarrollo Rural de la UE, Phil Hogan, prometía destinar 15 millones de euros a esta cuestión y anunciaba una partida presupuestaria de otros cuatro millones de euros para abrir nuevos mercados de la carne en otros países no comunitarios en 2017, de ello hablábamos en este post.

Según la organización holandesa, el pasado mes de noviembre la Comisión Europea decidió poner en marcha una campaña publicitaria en favor de la industria avícola europea, campaña de dos años de duración con un presupuesto de 4’4 millones de euros, que se inicia este año y que se desarrolla en seis países comunitarios con el fin de aumentar el consumo de carne de pollo. Pero lo mismo pasa con otros tipos de carne, cerdo, vacuno, oveja, conejo, cordero… se destinan millones de euros para poner en marcha campañas que fomenten su consumo, o para abrir nuevos mercados en terceros países.

Wakker Dier asegura que la UE invierte decenas de millones en campañas que tienen el objetivo de revertir la disminución del consumo de carne en general, de refutar las noticias relacionadas con el maltrato de los animales que se utilizan para la alimentación humana, e incluso contrarrestar las advertencias realizadas por organismos como el IARC (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la OMS) sobre el riesgo de cáncer asociado al consumo de carne. Recordemos que en 2015 la Organización Mundial de la Salud emitió un comunicado considerando que la carne roja fresca era probablemente cancerígena y la carne roja procesada un alimento cancerígeno.

En la investigación se apunta que la Unión Europea destina unos 200 millones de euros anuales a la promoción de los productos agrícolas y ganaderos, y en los últimos tres años ha destinado 60 millones de euros en 21 campañas relacionadas con la producción y comercialización de carne. Mientras que numerosas organizaciones como el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) o la Fundación de Apoyo a la Inversión Rural para Europa (RISE), asociaciones, investigadores, etc., recomiendan reducir el consumo de carne en un 50% por el bien del planeta y la seguridad alimentaria, en Europa se produce una peligrosa intensificación de la ganadería que muestra la incoherencia del sistema de producción alimentaria, la incoherencia de las ayudas o subsidios, la verdadera política que se está llevando a cabo sobre este tema, y lo que quizá es peor, quien mueve realmente los hilos.

En el caso de los Países Bajos, hay en marcha políticas y campañas para desalentar el consumo de carne que son subvencionadas por el Gobierno del país, también se han puesto en marcha campañas para promocionar los alimentos alternativos a la carne entre los consumidores, pero estas iniciativas y acciones se ven contrarrestadas por las campañas puestas en marcha por la UE para promocionar el consumo de carne. Recordemos que antes comentábamos que se ha puesto en marcha una campaña en seis países europeos para promocionar la carne, siendo los Países bajos uno de ellos. No es de extrañar que Wakker Dier denuncie esta situación en la que la política nacional es totalmente opuesta a la política europea.

En el estudio de la organización Wakker Dier se exponen diferentes cuestiones relacionadas con la política agrícola común de la UE, las subvenciones que se destinan a la promoción de la carne, la política que sigue la UE en materia de carne, salud pública, medioambiente, bienestar animal, subvenciones, etc. También se dan a conocer las actuales campañas que promocionan el consumo de carne y cuánto dinero ha destinado la UE, por cierto, España es otro de los países que se benefician de este tipo de ayudas a la industria de la carne. Por cierto, ¿tendrá algo que ver la UE con esta campaña del sector ganadero de la Unión Europea para que no se culpe a la carne de la crisis climática?

Cierto es que Wakker Dier habla en relación a cómo afectan estas campañas a su país, pero en el informe al que podéis acceder a través de este enlace (Pdf) habla de la UE en general, es un documento que no tiene desperdicio y que muestra la necesidad de que en la Unión Europea se produzca un cambio para que las decisiones sean coherentes con los problemas actuales, no con los intereses de la industria.

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Cerdos industriales, la realidad de las macrogranjas

La expansión de la ganadería porcina intensiva en España, una industria dedicada a criar cerdos destinados a la exportación, se ha intensificado en el último lustro. Esta práctica tiene serias consecuencias sociales y medioambientales, y los territorios han visto nacer un movimiento de contestación a las macrogranjas.

4 febrero 2020

En los últimos cinco años se está produciendo una expansión sin precedentes de la industria del cerdo en España. Las empresas cárnicas están presentando proyectos de explotación porcina en decenas de pueblos de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón para alimentar un creciente mercado exterior, donde Francia y China se perfilan como principales clientes de la cabaña española.

Sin embargo, las macrogranjas de cerdo generan una cantidad anual de residuos superior al volumen de 23 estadios de fútbol como el Camp Nou, que son arrojados a tierras de cultivo, contaminando suelos y aguas subterráneas.

Mientras los gobiernos regionales facilitan el aterrizaje de la carne low cost en el medio rural, las ciudadanas y ciudadanos se organizan para frenar a una industria multimillonaria.

Cliclar aquí para ver este interesante reportaje contado en primera persona por las vecinas y vecinos afectados por la desaforada expansión de explotaciones intensivas de porcino y las graves consecuencias que tienen.

Fuente de información: elsaltodiario.com

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Francia prohibirá triturar pollitos machos y castrar lechones sin anestesia

Muchos de estos animales son molidos vivos, otros son gaseados, electrocutados o asfixiados en bolsas de plástico.

29 enero 2020

Francia ha anunciado que prohibirá las prácticas controvertidas de trituración de pollos machos vivos y la castración de lechones sin anestesia, una medida bienvenida por activistas del bienestar animal.

Unos 7 mil millones de pollitos machos, no deseados porque no proporcionan carne ni huevos, son sacrificados en todo el mundo a lo largo del año. Muchos son molidos vivos, otros son gaseados, electrocutados o asfixiados en bolsas de plástico.

Francia será uno de los primeros países en prohibir este sacrificio masivo de pollitos utilizando cualquiera de estos métodos, a partir del próximo año. “Desde finales de 2021, nada será como era antes”, dijo el martes el ministro de agricultura Didier Guillaume en París cuando anunció la medida que los activistas llevaban exigiendo desde hace mucho tiempo.

Guillaume ha anunciado su esperanza de que pronto se encuentre un método que permita a los agricultores determinar el género de un embrión de pollo en el huevo antes de que nazca. Los investigadores han estado trabajando en la elaboración de un método viable durante años, pero hasta la fecha, la ciencia requiere que cada huevo sea perforado para tomar muestras, una técnica que no es económicamente viable a escala industrial.

Suiza y Alemania, otros países donde se ha prohibido esta práctica

Suiza prohibió la trituración de pollitos en septiembre del año pasado, aunque era una práctica poco común entre los avicultores suizos.

Alemania, donde se maceran 45 millones de pollitos machos cada año, también lo prohibió, pero un tribunal administrativo superior dictaminó en junio que la matanza podría continuar hasta que se descubriera un método para determinar el sexo de un embrión en el huevo.

Francia y Alemania anunciaron en noviembre pasado que trabajarían juntos para poner fin a la masacre de los pollitos. Una directiva de la UE de 2009 autoriza la trituración siempre que cause la muerte “inmediata” para los pollitos de menos de 72 horas.

También desde el año próximo, anunció Guillaume, Francia requeriría anestesia para los lechones que se castran. La esterilización se realiza para alentar a los animales sacrificados a engordar y evitar el olor potente que emite la carne grasa de los jabalíes no castrados.

Tensiones entre productores y activistas

Francia se enorgullece de sus industrias cárnicas y avícolas, pero en los últimos años ha habido crecientes tensiones entre productores y activistas que piden cambios radicales en los métodos agrícolas.

El grupo de cabildeo animal Compassion in World Farming (CIWF) ha dicho que el objetivo real debería ser detener la castración de los lechones por completo, y ha expresado su decepción porque Guillaume no anunció una prohibición de huevos de gallinas criadas en jaulas.

Por su parte, el grupo francés L214 que se opone a todo el consumo de carne, ha comentado que las medidas eran “no ambiciosas” y “no abordan los problemas básicos”. “No hay nada sobre las condiciones de sacrificio, ni sobre cómo salir de la cría intensiva de animales”, ha anunciado.

Guillaume ha informado que los ministros de agricultura reunidos el lunes en Bruselas decidieron establecer un sistema de etiquetado responsable de la cría de todos los productos animales de origen europeo, a partir del próximo año.

Una encuesta de opinión en enero encontró que las tres cuartas partes de los franceses no creían que el gobierno estuviera haciendo lo suficiente para proteger a los animales.

Fuente de información: La Vanguardia

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Un infiltrado graba imágenes de maltrato en un matadero

El sufrimiento de las vacas antes de morir es incuestionable: reciben estimulación eléctrica sin ser aturdidas, cuando la legislación obliga a que el animal ya esté muerto.

23 enero 2020

De nuevo las imágenes dentro de un matadero hablan por sí solas. Se trata ahora de Carnes Sierra Madrid, SA, en Collado Villalba, y lo que se ve dentro de sus paredes tiene un valor añadido: el vídeo que lanza la asociación Equalia lo ha grabado la primera persona infiltrada en un desolladero. El sufrimiento de las vacas antes de morir es incuestionable: reciben estimulación eléctrica sin ser aturdidas, cuando la legislación obliga a que el animal ya esté muerto. El matadero no ha respondido a las preguntas de este periódico.

Ya pasó en septiembre pasado con otro matadero de la Comunidad de Madrid, el de Cárnicas Salvanés, SL, en Villarejo de Salvanés. Las imágenes de corderos pateados, sin crotal y con condiciones higiénicas cuestionables dieron la vuelta al mundo. Ahora le toca a otro desolladero de la región, en este caso en Collado Villalba. En este caso se trata de ganado vacuno y tiene una peculiaridad importante: las imágenes no se han conseguido gracias a cámaras ocultas, sino que las ha filtrado un trabajador. El resultado del vídeo que lanza hoy la asociación pone los pelos de punta.

Una vaca, boca abajo, lleva unas pinzas de electrodos en el morro y patalea cuando le dan una descarga. Esta práctica, cada vez más rara en los mataderos españoles, se realiza para mejorar la calidad de la carne. La corriente hace que los músculos se contraigan y cuando entran en rigor mortis previene el acortamiento excesivo de las fibras musculares. Esto posibilita la blandura o terneza de la carne, una de las cualidades organolépticas junto al color, olor y sabor.

Según la normativa de control de bienestar animal, “la estimulación eléctrica solo se efectuará cuando se haya comprobado la pérdida de consciencia por parte del animal”. El matadero de Collado Villalba está asociado a la indicación geográfica protegida Carne de la Sierra de Guadarrama, la cual asegura un control de funcionamiento en mataderos “comprobando que el aturdimiento, sacrificio, sangrado y faenado del animal se ajusta a lo exigido por la legislación vigente”.

Después de la imagen de la estimulación eléctrica, llega la más escalofriante del vídeo, aunque lo que se vea no es ilegal, “pero sí reprobable”, según el director de Equalia, Guillermo Moreno. Una vaca se encuentra en un cilindro metálico para que no se mueva, llega el matarife y la degüella. El animal, completamente consciente, sufre minutos de agonía hasta que se desploma. El matadero, al que ha llamado este periódico en varias ocasiones y no ha dado declaraciones, tiene el certificado de rito halal, que consiste en el sacrificio de animales según los ritos prescritos por el Corán: se realiza un corte en la garganta a vacas, cabras, ovejas o aves de corral hasta que se desangran. “En las imágenes se observa el rito halal en su más pura esencia, una práctica legal, pero éticamente reprochable. No obstante, cada vez más autoridades musulmanas están aceptando este rito con aturdimiento reversible, como en el matadero de Getafe, por ejemplo”, asegura Moreno. En ese caso, los animales pueden recuperar la sensibilidad antes de la muerte, por lo que el tiempo entre el aturdimiento y el desangrado es un factor determinante.

Con estas imágenes, Equalia pone de nuevo sobre la mesa la necesidad de la implementación de cámaras de vigilancia en mataderos como una medida estrictamente necesaria para el correcto cumplimiento de las normativas de bienestar animal y de salud públicas. “Pretendemos poner el foco en prácticas irregulares como la estimulación eléctrica aplicada a vacas aún conscientes, que se podría haber evitado mediante la implementación de cámaras de vigilancia en mataderos, una herramienta que ayudará al veterinario a controlar más eficientemente el buen cumplimiento de las normativas de bienestar animal y seguridad alimentaria”, explica María Villaluenga, portavoz de la asociación.

Este es el segundo escándalo que la ONG destapa en la Comunidad de Madrid en apenas cuatro meses, tras la presentación el pasado septiembre de imágenes dentro del matadero de Villarejo de Salvanés donde entraban corderos sin identificar, en corrales llenos de pulgas sin ningún control de higiene y trabajadores que golpeaban sin escrúpulos a los animales.

Por esto Equalia pide al nuevo Gobierno de Pedro Sánchez la creación de una ley que permita la instalación obligatoria de cámaras de vigilancia en todos los mataderos españoles.

Fuente de informació: El País

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El auge de las macrogranjas hace a España incapaz de cumplir el límite legal de emisiones tóxicas de amoniaco

En 2018 rebasó por noveno año consecutivo el máximo comprometido en Europa al liberar un 33% más por la gestión del estiércol y el uso de fertilizantes agrícolas

A partir de 2020 entra en vigor un nuevo techo más permisivo marcado por la UE al considerarse que el anterior estaba «infraestimado»  

El Programa de Control de la Contaminación de Transición Ecológica explica que, sin medidas extra en el sector agrícola, se volverá a incumplir el tope en 2022 

16 enero 2020

España es incapaz de cumplir el límite de emisiones tóxicas de amoniaco marcado por la legislación europea. En 2018 volvió a rebasar el tope en un 33%. «Arrastrada por el aumento de la cabaña ganadera y el uso de fertilizantes», encadena nueve cursos fuera del techo que entró en vigor en 2010, según analiza el Inventario Nacional de Contaminantes Atmosféricos del Ministerio de Transición Ecológica.

En 2018 se liberaron al aire 473.700 toneladas de este compuesto corrosivo con  efectos nocivos para la salud y el medio ambiente. Un poco menos (1,9%) que un año antes, pero todavía 121.000 toneladas por encima del tope asignado. La gran mayoría proviene de la degradación de residuos animales. El estiércol del ganado está detrás del 78% ya sea por la gestión de desechos o su aplicación a los suelos. Solo la cabaña porcina emitió 72.000 toneladas de NH3.

El propio inventario apunta al foco del problema: el aumento del número de cabezas de ganado (al que se le suman los fertilizantes «tanto estiércol como orgánicos»). A la cabeza de ese aumento se sitúa un disparado sector porcino.

El boom del cerdo arrancó en 2013. Entonces, el censo se había estabilizado en torno a los 25-26 millones de animales. A partir de 2014, las explotaciones porcinas comenzaron a dar saltos millonarios. En 2014 la cabaña sumó un millón de animales. En 2015 fue 1,8 millones y España se colocó como tercera potencia mundial.

En 2018 volvió a aumentar el número de cerdos: 30,8 millones de animales (+2,78%). En los últimos cinco años se han alcanzado «cifras récord cada año», resume el Ministerio de Agricultura que contabilizó ese curso «52,4 millones de animales sacrificados y unos 4,52 millones de toneladas de carne producida». 

El aumento de producción ha satisfecho una mayor demanda de carne de cerdo en España pero, sobre todo, ha sustentado el ascenso de las exportaciones a otros países. Entre 2008 y 2018 se ha doblado la cantidad de carne vendida fuera: de uno a dos millones de toneladas. Mucha más carne. Muchos más animales, más amoniaco. Este sector acelerado tiene pendiente una nueva regulación legal ya preparada en el Ministerio de Agricultura desde noviembre de 2018, pero que no ha terminado por aprobarse y entrar en vigor.

Nuevo cálculo de los techos 

A este límite de emisiones que ha incumplido España desde 2010 solo le quedan dos años de existencia. La Unión Europea revisó los techos nacionales de contaminantes en 2016 de manera que, a partir de 2020, entra en funcionamiento una nuevo cálculo. El Gobierno del PP –con Isabel García Tejerina en Agricultura y Medio Ambiente– se alineó con los ejecutivos que presionaron para que las rebajas fueran más moderadas.

La nueva normativa se ha traducido en España en un decreto aprobado en julio de 2018. La norma establece que las emisiones de amoniaco desde 2020 sean un 3% inferiores a las de 2005 como año de referencia. Eso deja el nivel máximo en 467.000 toneladas. Desde esa cota se espera una bajada lineal.

Se trata de un techo objetivamente más permisivo respecto a los 353.000 que operan entre 2010-2020. El Programa Nacional de Control de la Contaminación Atmosférica explica que se había «infravalorado» el anterior valor. Con todo, las emisiones registradas en 2018 todavía superan ese objetivo. Para 2030 la reducción se eleva al 16%: el tope se quedará en 404.000 toneladas.  

El Programa repite otra vez dónde está el origen de la contaminación: «El estiércol acumulado tanto en el alojamiento como en los almacenamientos externos constituyen una de las principales fuentes de emisión en las granjas intensivas». El documento elaborado por Transición Ecológica fue aprobado en septiembre pasado por el Consejo de Ministros. 

Ahí se afirma que si no se toman medidas extra, se «prevé un incumplimiento de los límites de emisión a partir de 2022», es decir, superar el nuevo techo para el NH3 a pesar de que sea más alto. El programa incluye unas líneas maestras de actuación que afectan a «la gestión de estiércoles».

Sin embargo, la regulación específica que ordenar «las normas básicas de las granjas porcinas intensivas», todavía aguarda su aprobación. Este proyecto de decreto, presentado en noviembre de 2018, explica que «incorpora medidas para cumplir los compromisos nacionales de reducción de emisiones de amoniaco». El texto, aún en borrador, debe regular las condiciones sanitarias, de ubicación, higiénicas, de infraestructuras, de bioseguridad y los requisitos ambientales de estas infraestructuras. Todo un paquete de medidas, todavía a la espera.  

Fuente de información: ElDiario.es

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Las granjas de conejos españolas ‘bajo la lupa de Europa’

En España, que es el principal productor de carne de conejo de Europa, el 20% de los conejos mueren en las granjas por las duras condiciones a las que son sometidos.

15 enero 2020

Una realidad que acaba de denunciar la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). En su último informe, elaborado tras realizar una extensa a expertos, ha identificado problemas serios de bienestar en las granjas españolas.

Identifica como el principal problema que sufren estos animales es la restricción de movimientos a causa del pequeño tamaño de la jaulas. Por ello, reclama que estas sean ampliadas y mejoradas.   El informe detecta además que las crías sin destetar, los gazapos, sufren un alto estrés térmico. En muchos casos carecen de lecho y nacen sobre el alambre desnudo de las jaulas muriendo de frío en algunos casos. Denuncia además deficiencias durante el sacrificio ya que en muchos casos fallan las técnicas de aturdimiento. Proponen medidas correctivas para evitar que los conejos lleguen conscientes a la línea de matanza.

No existe legislación que proteja a los conejos

El informe de la Autoridad Alimentaria Europea destaca además que aunque existen normas que estipulan estándares mínimos para la protección de los animales de granja, incluidos los conejos, no existe una legislación específica que proteja el bienestar de los conejos de granja en la UE.

12 millones de conejos mueren al año en las granjas españolas 

El 20% de los conejos en España mueren antes de llegar al matadero por las duras condiciones de vida que soportan. De los 60,7 millones nacidos al año tan solo 48 millones llegan con vida al matadero.

En España, el 99% viven en jaulas en las que no puede ni siquiera estar erguidos. Las jaulas convencionales miden 45 x 65 cm. La altura media de un conejo es de 75 cm, por lo que no pueden tumbarse completamente ni mucho menos saltar. En estas condiciones son incapaces de desarrollar sus comportamientos naturales.

Las investigaciones de Igualdad Animal en las granjas españolas ponen al descubierto el enorme sufrimiento que padecen estos animales. La minúsculas jaulas de alambre desnudo les causan lesiones y estrés.

La situación en Europa; hay alternativas

En Europa se crían al año en torno a los 120 millones de conejos y pese a que no existe ninguna legislación común que los proteja algunos países han hecho progresos: En 2016 Bélgica inició la retirada de jaulas, en consecuencia, en 2025, no habrá conejos criados para carne enjaulados en ese país. Austria, Suecia, Reino Unido, Alemania y Países Bajos cuentan con legislación nacional que protege parcialmente su bienestar.

Fuente de información: Ecoticias.com

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El tamaño importa: son industrias, no granjas

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón acaba de tumbar una explotación porcina en zona protegida, evitando que una mal llamada granja se instalarse en pleno Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara

El Tribunal entiende que “lo que se pretende autorizar ahora no es propiamente una actividad agro-ganadera, sino una industria, una explotación en sí misma”

8 enero 2020

A quien haya tenido contacto con ese sencillo manual de sentido común de 1973 que es “Lo pequeño es hermoso” de E. F. Schumacher, le sonarán las razones con las que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón acaba de tumbar, en una sentencia de nueve páginas de recomendada lectura para quien se preocupe por la supervivencia del medio rural y la protección de su medio ambiente, una explotación porcina en zona protegida. Sentencia que evita que una mal llamada granja se instalarse en pleno Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, no porque fuese lógico que en un espacio protegido pintan poco seis naves con 1.140 cerdas reproductoras más lechones, 1.200 cerdas de recría y 330 plazas de reposición con la consiguiente balsa de 10.000 metros cúbicos de purín (que no estiércol ni abono), ya que de hecho fue un juzgado de Huesca en primera instancia quien sostuvo que al no estar prohibido explícitamente debía permitirse (sic).

El Tribunal Superior entiende que “Lo que se pretende autorizar ahora no es propiamente una actividad agro-ganadera, sino una industria, una explotación en sí misma”. Lo extirpa además de lo que sí hubiera estado permitido, al considerarse la ubicación dentro del parque pero tratándose de una zona más antropizada, como “industrias y actividades artesanales […] de carácter tradicional”. Ni actividad agro-ganadera ni carácter tradicional. Y estas dos consideraciones son fundamentales, no solo porque reconocen la capacidad de lo cuantitativo para definir lo cualitativo, algo que va más allá de aquello de que en la dosis está el veneno, ya que da a entender que cuando pasamos de escala podemos dejar de hacer más de lo mismo para pasar a hacer otra cosa distinta. En este caso, dejar de ser ganadería y convertirse en industria, una industria que paradójicamente está terminando con la ganadería, la de verdad, y con el ganadero, aquel que lleva a cabo una actividad acorde al medio, para dejar a su paso endeudados al modelo de negocio que controlan las financieras de la propia industria. Por otra parte, y como consecuencia, termina también con la idea que ha sido bandera tanto de la publicidad como de las organizaciones afines sobre presentarse como la mejora de un sector tradicional al que ya nada se parece.

Fuente de información: Eldiario.es

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El cruel detalle del langostino congelado (que el precio no deja ver)

Provocando un trauma a las hembras se precipita el proceso de gestión, garantizando así la rentabilidad del negocio

31 diciembre 2019

Rossend Domènech en su ensayo El trauma de los langostinos tuertos (Editorial Avant, 2019) denuncia las múltiples barbaridades que la industria alimentaria comete con total impunidad, sin que el consumidor ni los organismos reguladores se pongan las manos a la cabeza. La publicación lleva poco menos de un mes en las librerías, pero el vozarrón de la industria alimentaria ya resuena en su contra: “El libro no ha gustado nada a las grandes empresas. Hay que ir con cuidado porque después te crean problemas gordos”. Rossend Domènech capea con la experiencia de la edad las presiones de los lobbies; lo que no acepta es que tachen su obra de alarmista: “Yo no fomento el pánico ni la inseguridad alimentaria. En primer lugar, todo lo que digo viene respaldado por los oncólogos. Si los medios de comunicación divulgaran todo lo relevante que publican los científicos, aportando datos contrastados y soluciones constructivas, el mensaje calaría mucho más hondo en la sociedad”

Cuando le contaron que en Ecuador existía una iniciativa para congelar los langostinos en alta mar antes de tocar suelo, le pareció tan buena idea que su instinto periodístico le hizo viajar para conocer la iniciativa de primera mano. Lo primero que se encontró al llegar es que los langostinos no se pescaban, sino que se criaban en grandes viveros al lado de las playas. “Alguien muy cruel pensó que, si lograba que las hembras de langostino maduraran antes, podría sacar mucho más rendimiento económico. El objetivo era provocar un trauma a las hembras recién nacidas para que empezaran a poner huevas antes”. La idea macabra se basaba en los traumas infantiles de los niños que habían sufrido guerras o violaciones “y el trauma que descubrieron fue cortarles un ojo”. Rossend Domènech vio en primera persona las máquinas por donde pasaban los langostinos para cortarles un ojo. “Con el ojo tuerto, las hembras maduraban de golpe, y el proceso de gestación se precipitaba”.

Ya era suficiente espanto enterarse de la mutilación animal con total impunidad cuando descubrió un pequeño gran detalle en su dieta. “Esos millones de langostinos eran alimentados con antibióticos para evitar cualquier riesgo comercial. Eso implica que el consumidor de esos langostinos ingería una gran cantidad de antibiótico sin saberlo”. Hace más de 20 años, la Unión Europea alertó a los gobiernos sobre el excesivo uso de antibióticos y conservantes en los alimentos. El problema colateral es que habían dejado de ser efectivos a nivel sanitario cuando se requerían para curar una gripe. “No somos conscientes que estamos llenos de antibióticos ingeridos con la comida. Piensa que los cadáveres no se descomponen como antes, y no es debido a un milagro celestial. Es por la cantidad de conservantes que hemos comido durante la vida. Es un fenómeno más que estudiado por los investigadores”.

Fuente de información: La Vanguardia

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La UE urge normas específicas de bienestar animal para los terneros de menos de seis meses

La medida, que afectaría directamente a los becerros frisones que van a los cebaderos, estaría dentro de una nueva estrategia para la protección de los animales

20 diciembre 2019

El bienestar animal es un asunto que preocupa en Europa. Tanto que el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE, reunido esta semana, ha invitado a la Comisión a desarrollar una nueva estrategia para la protección y el bienestar de los animales basada en las lecciones aprendidas de la estrategia para 2012-2015, un documento en el que identificaba una serie de campos en los que era necesario hacer mejoras en materia de bienestar. No solo por la urgencia de lograr que los animales tuvieran una mejor vida, también porque esas buenas condiciones redundarían directamente en las cuentas de las granjas porque, como explican, «reduciría la mortalidad, mejoraría la salud y la calidad de los animales y, como consecuencia, incremnetaría los precios de los productos finales». De hecho, destacan que resulta importante entender la «importancia del bienestar animal como parte integral de la producción animal sostenible».

Uno de los terrenos en los que, como recogen las conclusiones adoptadas tras la reunión, hay que mejorar es el del bienestar de los terneros de menos de diez meses. Dice el documento redactado por los ministros que la nueva estrategia ha de recoger normas específicas que den cobertura a animales que ahora no tienen referencia concreta en la norma. Aluden, en concreto, a esos becerros, pero también de los conejos de granja, pollos, pavos, perros, gatos, cabras, ovejas y pescados de acuicultura. Además, reconocen la necesidad de actualizar también las normas de sacrificio de animales para adaptarlo al conocimiento científico más reciente y a los desarrollos técnicos.  

Los ministros hacen especial hincapié en el transporte de estos animales, sobre todo en el caso de recorrer largas distancias. Aunque no aluden directamente al caso de los terneros frisones gallegos, esa inquietud afectaría directamente a su tratamiento. De hecho, hace unas semanas desde la Asociación Galega de Empresarios de Gando (Agega) daban cuenta de cómo los terneros frisones de recría gallegos habían dejado de suscitar el interés de los cebaderos catalanes, uno de sus destinos principales. Detrás de esa tendencia está el hecho, como apuntaron en su día distintos ganaderos consultados, de que los bajos precios que alcanzaban en el mercado han ido provocando que haya granjas que tratan de darles salida cuanto antes. El resultado, añadían esas mismas fuentes, es que hay algunos que son tan pequeños que mueren por el camino.  

Por todo ello el Consejo también alienta a la Comisión y a los Estados miembros a iniciar actividades de comunicación y educación para el público sobre el papel esencial del bienestar animal en la promoción de la salud animal, la seguridad alimentaria y un sector agroalimentario sostenible.

Fuente de información: La Voz de Galicia

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El precio del porcino sube un 50% en el 2019 y sacude los cimientos del sector

10 diciembre 2019

Quien tiene cerdos tiene un tesoro. “Nunca, en los últimos veinte años, el precio del cerdo vivo en noviembre había sido tan alto como ocurre ahora en la lonja de Mercolleida”, comenta un ganadero veterano de la plana de Vic (Osona). “El incremento en el último año ha sido brutal –continúa–, ya que a estas alturas del 2018 se pagaban 0,99 euros por kilo de cerdo vivo, mientras que hoy hay que desembolsar casi 1,5 euros por kilo de puerco”.

El fortísimo auge en los precios, que está haciendo auténticos millonarios, es una consecuencia directa de la crisis sanitaria provocada por el brote de peste africana declarado en China en el 2018. La obligatoriedad de cerrar miles de granjas y sacrificar millones de cerdos ha diezmado la cabaña porcina china y ha disparado la demanda de carne de este país en el mercado internacional.

El origen del problema

El brote de peste de China ha mermado su producción, que busca suplir en el exterior

El impacto es atómico. El gigante asiático cría y consume alrededor de la mitad de los cerdos del mundo. Pero la peste le ha dejado sin cerca del 50% de su capacidad de producción y le ha llevado a reducir temporalmente –y de forma drástica– el consumo, que pasará este año de los 54 a los 36 millones de toneladas, forzándole, además, a buscar fuera lo que no tiene en casa. Por eso, las importaciones de carne porcina se han más que duplicado este año –que cerrará con unas 3 millones de toneladas o quizás más– y se prevé que siga creciendo en el futuro. En el sector se da por hecho que China, por mucho que corra o intente encontrar alternativas, no logrará recuperar la normalidad antes de un lustro.

Así las cosas, está claro que toca adaptarse a la excepcionalidad. Unos cuantos afortunados, como los ganaderos españoles de porcino, lo harán con sumo placer. El 2019 es ya un año histórico para ellos que recordarán durante mucho tiempo. Como si les hubiera tocado la lotería. También se frotan las manos los mataderos y las empresas de salas de despiece, que no dan abasto.

Fuente de información: La Vanguardia

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