Un estudio aboga por reducir un 75% la ingestión de carne en la UE para salvar el planeta

Los científicos admiten que en algunas partes del mundo no es viable ni aconsejable erradicar la ganadería

23 abril 2022

Cada ciudadano de la UE consume alrededor de 80 kilogramos de carne al año, según un reciente estudio científico. Pero cada jugoso bistec, cada delicioso chorizo tiene un precio que no pagamos en el mostrador: la ganadería daña el clima y el medio ambiente. Los rumiantes, por ejemplo, producen metano, que acelera el calentamiento global. Los animales, además, convierten en carne solo una parte de las calorías con las que se alimentan, por lo que necesitan una superficie de tierra muy grande. Esto va en detrimento de los ecosistemas, ya que reduce el territorio necesario para la conservación de las especies silvestres. Asimismo, quienes comen demasiada carne asumen serios riesgos para su salud: su ingesta en exceso no es saludable y puede provocar enfermedades crónicas.

Existen buenas razones para reducir significativamente el consumo de alimentos de origen animal. «Si todos los humanos consumieran tanta carne como los europeos o los norteamericanos, sin duda no alcanzaríamos los objetivos climáticos internacionales y muchos ecosistemas colapsarían», explica el autor del estudio, Matin Qaim, del Centro de Investigación para el Desarrollo (ZEF) de la Universidad de Bonn (Alemania).

Por tanto, Quaim aboga por reducir drásticamente esos 80 kilos de carne al año: «Debemos reducir significativamente nuestro consumo de carne, idealmente a 20 kilogramos o menos al año. La guerra en Ucrania y la escasez resultante en los mercados internacionales de granos de cereales también subrayan que se debe alimentar a los animales con menos grano para apoyar la seguridad alimentaria”, añade. En la actualidad, alrededor de la mitad de todo el cereal producido en todo el mundo se utiliza como alimento para animales, explica Qaim.

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Fuente de información: El Periodico

Condenado a 15 meses de cárcel por dejar morir a unas 170 aves en una finca de ocas

Los hechos ocurrieron en 2018 en una finca de Fuente Obejuna

5 de abril 2022

El Juzgado de lo Penal número 2 de Córdoba ha condenado a un varón de unos 57 años de edad, de origen danés y propietario de una granja de ocas en Fuente Obejuna, a la pena de 15 meses de prisión e inhabilitación especial durante tres años y seis meses para el ejercicio de la profesión, oficio, tenencia o comercio de animales por la supuesta comisión de un delito continuado de maltrato animal, después de dejar morir a unas 170 aves.

Según recoge la sentencia, facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y adelantada por el diario ‘ABC’, se da por probado que desde el 31 de mayo de 2018 el acusado era el administrador de una mercantil situada en el polígono industrial de Fuente Obejuna con una finca ganadera ecológica dedicada al cebado en extensivo de ocas destinadas a la producción de paté, carne y plumas.

En este sentido, durante comienzos de junio de dicho año hasta el 21 del mismo mes, el procesado “dejó morir al menos 170 ocas por inanición y por falta de cuidados, y ello con absoluto desconocimiento del estado de desnutrición en el que las ocas se encontraban y con total desprecio por la vida de estas”.

La sentencia explica que el encargado de la explotación y de la alimentación de las ocas, un joven menor de edad, le había comunicado “la falta de pienso y el estado de desnutrición de las ocas” al acusado.

De este modo, el 21 de junio de 2018 los servicios veterinarios de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) encontraron 149 ocas muertas, y un día más tarde otras 21 ocas muertas más, “la mayoría amontonadas y otras dispersas en la finca en avanzado estado de desnutrición careciendo de masa muscular y presentado un generalizado estado caquéctico por inanición”.

Al respecto, la jueza explica que “las ocas carecían de aporte alimenticio como pienso, así como de agua potable, salvo un pequeño bebedero y una pequeña charca de aguas pluviales empantanada, donde los animales bebían, se bañaban y defecaban, no reuniendo las condiciones higiénico sanitarias adecuadas”, a lo que apostilla que “tampoco recibieron la adecuada asistencia veterinaria”, de modo que “todo ello ocasionó la muerte de las ocas por inanición y falta de cuidados por parte del acusado”.

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Fuente de información: cordopolis.eldiario.es

Los datos que demuestran que las macrogranjas han llevado a España fuera de la legalidad ambiental

De 2007 a 2020 los sacrificios de cerdos han crecido un 36% en España; la UE ha llevado al país ante la justicia por incumplir los límites de contaminantes en aguas y suelo causados por los desechos agroganaderos.

4 febrero 2022

La ganadería intensiva que ha multiplicado la producción de carne de cerdo en España ha supuesto el avance imparable del modelo de macrogranjas mientras el país incumplía sostenidamente la normativa europea sobre contaminación del aire y del agua proveniente de los desechos agroganaderos.

En España hay unas 3.000 grandes explotaciones intensivas de porcino. El término macrogranja no existe de manera oficial. Se aplica a las granjas de gran tamaño que acumulan miles de cerdos en sus instalaciones. La normativa obliga a las grandes explotaciones a reportar sus emisiones de metano en el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes del Ministerio de Transición Ecológica (PRTR), como explica esta investigación de Datadista publicada en elDiario.es. Y allí aparecen todas esas explotaciones, que sumaron 99 millones de kilos de metano liberados al aire en 2020.

Así que, mientras la producción de carne porcina crecía a gran velocidad y se creaban estas explotaciones, España no consiguió cumplir con los límites de emisiones a la atmósfera de amoniaco comprometidos con la Unión Europea durante toda la década en la que han estado en vigor, desde 2010 a 2019.  

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Fuente de información: eldiario.es

Las plataformas vecinales en contra de la ganadería industrial confirman los daños que causa este modelo

6 enero 2022

  • La Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial se opone a los posicionamientos sesgados y simplistas de las organizaciones agrarias y del sector cárnico, que no distinguen entre el modelo de ganadería extensiva y el modelo industrial.
  • Estas organizaciones ignoran que el modelo de ganadería industrial agrava la despoblación de zonas rurales al generar muy pocos puestos de trabajo y provocar un gran impacto ambiental, especialmente a través de la contaminación del agua con nitratos.
  • La reciente denuncia de la Comisión Europea a España por los altos niveles de nitratos en las aguas subterráneas es una evidencia más de los efectos dañinos de las macrogranjas.

Las más de 50 plataformas y asociaciones vecinales de 7 Comunidades Autónomas que forman parte de la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial no han entrado nunca ni entrarán en luchas políticas. La Coordinadora tiene un carácter transversal y su mensaje es claro: apoyar la ganadería extensiva frente al modelo de ganadería industrial, que ni fija población, ni dinamiza las zonas rurales económicamente, ni es la solución para la España vaciada y muy al contrario afecta gravemente a la calidad del entorno, de las aguas y del modo de vivir de los que trabajan y pueblan el mundo rural.

La Coordinadora no está en contra del consumo de carne, ni está en contra de la ganadería, se opone al modelo de ganadería industrial por los daños que provoca en el medio rural y apoya la ganadería extensiva, que respeta los recursos, fija población y ofrece un producto de calidad superior.

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Castilla-La Mancha anuncia una moratoria «inmediata» con rango de ley en la implantación de macrogranjas

El presidente de Castilla-La Mancha ha explicado que se mantendrá mientras no se clarifique la normativa nacional sobre ganadería intensiva, aunque esta ley regional solo afectará a nuevos expedientes, sin que vaya a tener carácter retroactivo.

12 diciembre 2021

Castilla-La Mancha pondrá en marcha de forma “inmediata” una moratoria con rango de ley, para que no se puedan tramitar nuevos proyectos de macrogranjas en la región, mientras no haya clarificación normativa nacional. Será una moratoria por “tiempo indefinido” que, en todo caso, afectará solamente a los nuevos expedientes, no será retroactiva y el objetivo, ha dicho el presidente es “compatibilizar el sector ganadero en la región con la sostenibilidad ambiental”.

García-Page ha asegurado comprender “después de dos años de debate contradictorio y a veces de confusión, el miedo a veces justificado entre la gente”, a cuenta de las macrogranjas que han proliferado en toda la región, pero en particular en las provincias de Cuenca y Albacete. 

Stop Macrogranjas Castilla-La Mancha: «Estamos de enhorabuena»

Las primeras reacciones a la noticia no se han hecho esperar. La plataforma ‘Stop Macrogranjas Castilla-La Mancha’ recuerda que viene reclamando «desde hace muchos años» que no se concedan más licencias «hasta que se estudie cuantos cerdos caben por territorio», ha dicho su portavoz, Inmaculada Lozano. Por ello tras las palabras del presidente, desde la plataforma indican que están «de enhorabuena porque por fin García-Page ha anunciado una moratoria que frena las licencias de nuevos expedientes de ganadería industrial».

«Es una medida que llevamos reclamando y exigiendo durante años por eso celebramos esta moratoria y que se empiece a trabajar para regularizar este sector. Un sector que crece de forma desmesurada y descontrolada a sabiendas que contamina y que no fija población», añaden desde la plataforma.

Lozano se ha mostrado cautelosa. «Según ha dicho el presidente será aplicable a los nuevos expedientes, habrá que esperar a ver cómo catalogan la nueva moratoria y si solo afectará a los nuevos proyectos o también a los ya existentes», ha comentado.»Lo que hay que ver es cómo clasifican los proyectos y en qué fase del proceso administrativo tienen que estar», subraya.

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Fuente de información: ElDiario.es

La Comisión Europea lleva a España ante la Justicia europea por la contaminación de aguas por la ganadería y la agricultura

El Ejecutivo comunitario entiende que España está aplicando de forma «deficiente» la norma europea contra la contaminación por nitratos: «El objetivo del Pacto Verde Europeo es que la UE alcance una contaminación cero».

El 40% de las aguas de las que depende España están en mal estado.

2 diciembre 2021

La Comisión Europea lleva a España ante la Justicia europea por la «deficiente» respuesta ante la contaminación de aguas por la ganadería y la agricultura. Es decir, por la «insuficiente aplicación de la directiva europea sobre nitratos», asunto por el que lleva llamando la atención a España desde hace tres años. «El objetivo del Pacto Verde Europeo es que la UE alcance una contaminación cero, lo que beneficiará a la salud pública, al medio ambiente y a la neutralidad climática», dice Bruselas.

De acuerdo a la norma europea sobre nitratos (directiva 91/676/CEE), «los Estados miembros deben controlar sus aguas e identificar las afectadas o que puedan verse afectadas por la contaminación producida por nitratos procedentes de fuentes agrarias», recuerda la Comisión Europea: «También están obligados a calificar las superficies cuya escorrentía fluya hacia esas aguas como zonas vulnerables a los nitratos y a establecer programas de acción adecuados para prevenir y reducir la contaminación por esa causa».

Y la Comisión considera que, hasta la fecha, los esfuerzos que han realizado las autoridades españolas han sido insatisfactorios e insuficientes, por lo que ha decidido llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

La directiva tiene por objeto proteger la calidad del agua en toda Europa mediante la prevención de la contaminación de las aguas subterráneas y superficiales procedentes de fuentes agrarias y el fomento del uso de buenas prácticas agrícolas.

Los niveles excesivos de nitratos pueden dañar las aguas dulces y el medio marino mediante un proceso conocido como eutrofización, al estimular el crecimiento excesivo de algas que asfixian otras formas de vidas y matan peces en lagos y ríos. Y eso es lo que no está haciendo suficientemente bien España.

«La depuración del exceso de nitratos del agua potable es también un proceso muy costoso», dice Bruselas: «La directiva sobre nitratos contribuye a que se alcancen los objetivos de la Directiva marco del agua y es uno de los instrumentos clave en la protección de las aguas frente a las presiones agrícolas».

«A pesar de algunos avances limitados», dice la Comisión Europea, «España todavía debe adoptar medidas adicionales para evitar la eutrofización en todo el país, ya que las establecidas hasta la fecha no han logrado alcanzar los objetivos de la directiva. Además, debería revisar y seguir designando zonas vulnerables a los nitratos en siete regiones (Castilla y León, Extremadura, Galicia, Baleares, Canarias, Madrid y Comunidad Valenciana); incluir todos los elementos obligatorios necesarios en los programas de acción de cinco regiones (Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Madrid); y adoptar medidas adicionales en las cuatro regiones en las que las medidas establecidas han resultado insuficientes para alcanzar los objetivos de la directiva sobre nitratos (Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Murcia).

El Ejecutivo comunitario, antes de la decisión de este jueves, ya había enviado una carta de emplazamiento a España en noviembre de 2018 y un dictamen motivado en junio de 2020 en los que señalaba el incumplimiento por parte de España de las disposiciones de la directiva sobre nitratos.

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Granjas de sangre: la cruel industria que explota yeguas preñadas para aumentar la producción de cerdos.

Una investigación a la que ha accedido ‘Público’ revela cómo está proliferando este tipo de ganadería, destinada a extraer una hormona equina que es utilizada para incrementar la producción de lechones en la ganadería porcina industrial.

24 noviembre 2021

Yeguas inmovilizadas durante horas en cubículos de metal. Están embarazadas y esa es la esencia del negocio. A las potras se les saca cada semana una media de 5 litros de sangre durante dos meses y medio. ¿El objetivo? Extraer una hormona –la PMSG gonadotropina coriónica– que es codiciada por la industria farmacéutica ganadera. Con ella se fabrica una sustancia que es utilizada por los criadores industriales de lechones para acelerar el celo de las cerdas y sacar un mayor rendimiento productivo. 

Se las conoce como granjas de sangre y existen pocas en el mundo. En Europa, todas se concentran en Islandia, pero su opacidad impide conocer de manera nítida su funcionamiento. Sin embargo, Público ha podido acceder a una investigación clandestina realizada durante más de dos años por la organización Animal Welfare Foundation en 100 instalaciones del país nórdico donde se explotan y maltratan a más de 5.000 yeguas embarazadas. 

El funcionamiento no difiere de muchas otras prácticas ganaderas intensivas. En una grabación con cámara oculta se puede ver cómo algunos operarios golpean a las potras con palos para introducirlas en los cubículos donde se les extrae la sangre. Para conducirlas al interior, se usan también perros que muerden con violencia el rabo de las hembras equinas hasta conseguir que lleguen al destino. Una vez dentro, la violencia no cesa. Mientras se les extrae la sangre, se puede ver en varias ocasiones cómo los trabajadores siguen golpeando al animal con barras de madera en el lomo, pese a estar absolutamente indefenso.

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Fuente de información: Publico.es

Denuncian a uno de los mayores centros de cría de pollos en Francia

Aves devoradas por larvas y cadáveres descompuestos: las duras imágenes de la mayor granja de pollos en Francia.

18 noviembre 2021

Equalia destapa una investigación de uno de los mayores centros de cría avícola del país galo.

Un cadáver devorado por las larvas en mitad de una granja. Un pollo, sepultado por su propio sobrepeso, agoniza en el suelo y es pisoteado por el resto de aves. Este es el resumen de una nueva investigación realizada por Equalia y la organización animalista L214 en una de las mayores granjas avícolas de Francia. Las imágenes, cedidas a Público, muestran cómo la crianza basada en métodos de engorde atentan contra las normativas de bienestar animal del sector ganadero.

Se trata de pollos de la raza broiler, seleccionados genéticamente para maximizar los beneficios y producir mayor cantidad de carne en menor tiempo. Este tipo de aves crecen en un periodo corto, unos 2,6 kilos en 40 días, lo que equivale, según Equalia, a que un bebé humano alcanzase los 300 kilos de peso tras sus dos primeros meses de vida. 

El crecimiento acelerado les genera grandes problemas de salud que se aprecian en el vídeo: patas fracturadas y, en ocasiones, la muerte al ser pisoteados por el resto de aves, dadas las condiciones de hacinamiento de las granjas intensivas.

Según los datos de Open Wing Alliance (OWA), el 27% de estas aves de granjas intensivas sufren deformaciones e inmovilidad por causa de la selección genética y el denominado crecimiento rápido, que busca acelerar el proceso productivo. El mismo informe constata que el 3,3% de ellos es incapaz de caminar.

Las condiciones de hacinamiento y el crecimiento rápido genera otros problemas de salud y sufrimiento extremo. Muchas de estas aves padecen ascitis: hinchamiento exacerbado de la zona abdominal por la acumulación de líquidos. Esta enfermedad genera riesgos de muertes súbitas. De hecho, 2,7 millones de pollos mueren al año por este trastorno, según la OWA.

La granja, que alberga más de dos millones de pollos en sus instalaciones, es proveedora del Grupo LDC, productor avícola francés que tiene una alianza desde 2011 con el grupo español AN, la sexta empresa avícola del Estado, que posee mataderos en Navarra y Ávila.

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Fuente de informació: Público.es

Movilización general contra el modelo de ganadería intensiva industrial

15 octubre 2021

Ong ADDA junto a 67 asociaciones y plataformas vecinales de la geografía española, miembros de la Coordinadora Estatal STOP GANADERIA INDUSTRIAL, se movilizan frente a las administraciones públicas en protesta contra el modelo actual de ganadería intensiva  industrial reiterando una vez más la urgente necesidad de una moratoria.

Bajo el lema “PROTEGE TU AGUA”, y acompañados con simbólicas botellas de agua contaminada, se ha hecho entrega de las respectivas solicitudes de moratoria, a las distintas administraciones del estado.

Las explotaciones de ganadería intensiva, un modelo industrial implantado hace décadas  que continúa creciendo y ampliándose en el territorio español, se encuentra especialmente agravado en Catalunya con un 45% del total  del agua de sus pueblos contaminada por nitratos y nitritos.

La ganadería intensiva industrial continúa significando una de las peores agresiones para el territorio, el agua, el bienestar animal, la economía del mundo rural y la salud humana. Algunas de sus indeseables consecuencias podrían ser ya irreversibles. STOP A LA GANADERIA INDUSTRIAL: un modelo contrario al medio ambiente, lesivo para los animales, las personas e insostenible.

La Unión Europea se compromete a prohibir las jaulas para animales de granja en el 2027

1 julio 2021

La Comisión Europea se ha comprometido a eliminar de forma gradual las jaulas para más de 300 millones de animales:  gallinas, cerdos, terneros, conejos, patos, gansos… que son criados en las granjas europeas.

En consecuencia, ha anunciado que tiene previsto presentar, a finales del 2023, una propuesta legislativa para eliminar progresivamente los sistemas de cría de animales en jaulas y que su uso quede definitivamente prohibido en el 2027. Esta propuesta deberá ser aprobada finalmente por el Parlamento y después por el Consejo Europeo.

La Comisión ha respondido «positivamente» a la Iniciativa ciudadana europea “No más Jaulas” iniciada a finales del 2018. Una campaña que ha sido promovida y coordinada por la entidad inglesa “Compassion in World Farming” en la que Ong ADDA ha participado conjuntamente con otras entidades.

La supresión de las jaulas para los animales de granja, será una muy buena noticia para mejorar el bienestar de millones de animales que son obligados a malvivir en este tipo de ganadería, llamada intensiva o industrial.