¿Tienen que pagar las grandes explotaciones ganaderas el canon del agua?

El gobierno catalán reclamará el gravamen por el uso del agua a las grandes explotaciones ganaderas, y prevé iniciar la implantación paulatina en las 886 granjas de mayor tamaño.

26 febrero 2020

¿Tienen que pagar los ganaderos el canon del agua? La pregunta es pertinente porque, al fin y al cabo, esta tasa ya la pagan (y desde hace años) los usuarios domésticos, los comercios o las industrias en Catalunya.

El Govern ha recogido en el proyecto de ley de medidas que acompañan a los presupuestos la implantación progresiva del canon del agua en las granjas (cerdos, vacas…). El plan, que ha tropezado con el rechazo del sector agroganadero, persigue instaurar esta tasa este mismo año empezando por las grandes explotaciones; concretamente, por las 886 de mayor tamaño (sujetas al sistema de autorización).

La Agència de Catalana de l’Aigua (ACA) prevé recaudar unos 425.000 euros en el 2022, si bien a partir de esa fecha pagarían todas las explotaciones ganaderas y entonces la recaudación superará los 2 millones de euros anuales.

Nuevo intento, aplicación progresiva

La Generalitat había intentado en los últimos años aplicar el canon del agua al sector ganadero; pero no tuvo éxito, al no aprobarse los presupuestos. Ahora, lo intenta de nuevo.

Su plan consiste en introducir el impuesto paulatinamente, en tres años, y de manera parcial. Es decir, no se aplicaría a la integridad del canon, sino solo a uno de sus dos componentes; concretamente, al gravamen por el uso del agua, pero no al gravamen de la carga contaminante por vertidos. “Solo planteamos que los ganaderos paguen uno de los dos componentes de la tasa”, señala Diego Moxó, director de coordinación territorial del ACA. Sería, además, una aplicación suave; los coeficientes irían aumentando hasta el 0,5 en el 2022, de manera que ese año la bonificación sería del 50%.

No pagan por carga contaminante

La Agència de l’Aigua, sin embargo, no se plantea que los granjeros paguen el gravamen por la carga contaminante, y argumenta en este punto que el sector ya está sujeto al decreto de gestión de purines del Departament d’Agricultura.Este decreto obliga a efectuar un correcto tratamiento de estos desechos; y exige a los dueños de estas instalaciones disponer de balsas de almacenamiento y de tierras agrícolas donde aplicarlos como fertilizantes. Pero ¿por qué los ganaderos no han pagado nunca el canon del agua? (una tasa cuyos ingresos son finalistas y sirve para pagar los sistemas de saneamiento y depuración de las aguas residuales).

Pero ¿por qué?

El argumento del ACA es que mientras los usuarios domésticos e industriales pagan un canon para financiar los sistemas públicos de saneamiento y de depuración, los ganaderos “casi no generan aguas residuales” y no llevan sus caudales a un sistema de saneamiento público; y, por lo tanto, “si lo hacen bien, no contaminan el medio”, arguye Moxó. Sin embargo, si en una inspección -o tras una denuncia- se demuestra que un granjero ha contaminado las aguas, se le obliga a pagar íntegramente el canon.

Rechazo de la industria ganadera

La industria agroganadera rechaza que se implante el canon de agua con el argumento de que sus explotaciones se abastecen de fuentes particulares y recursos propios. Aduce también a que han hecho grandes inversiones para mejorar la eficiencia en el consumo del agua.

“El nuevo decreto de gestión de la fertilización del suelo de los residuos ganaderos, de julio del 2019, es una de les normativas más exigentes en el ámbito mundial; mejorará la calidad de las aguas, pero supone un gran impacto económico”, dice un manifiesto firmado por un frente común de la industria agroganadera (Unió de Pagesos, JARC, Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya, PORCAT, ANPROGAPOR, FAC, FECOC y ASOPROVAC). Diego Moxó replica a estos argumentos diciendo que quienes tienen fuentes propias (como los pozos que explotan las industrias) también pagan el canon del agua.

Vertidos continuos

Los vertidos de purines (muchas veces indiscriminados) han contaminado con nitratos las reservas subterráneas de agua en Catalunya hasta unos niveles que han convertido este asunto en uno de los problemas ambientales más grandes de Catalunya y frente al cual la Administración ha dado una respuesta prácticamente nula; al menos, en términos de eficacia. La Generalitat ha ido ampliando continuamente las zonas subterráneas contaminadas (llamadas eufemísticamente zonas vulnerables), y más de 400 municipios (el 45% de todos los municipios catalanes) superan los niveles máximos de nitratos permitidos (50 microg/litro), lo que impide usar el caudal de fuentes y manantiales. Estos residuos, y en concreto el exceso de contenido en nitratos, se relaciona con diversas enfermedades.

Zonas contaminadas

“La recuperación de las zonas contaminadas por nitratos es muy lenta; no se recuperan como las aguas superficiales que, una vez sometidas a tratamiento de depuración, se sanean muy rápidamente”, dice Moxó. Las sucesivas revisiones sobre el estado de estas aguas subterráneas ha comportado la ampliación de las zonas afectadas. No hay señales de mejora.

La situación ha adquirido tal gravedad en Catalunya, que el decreto sobre gestión de los purines (excrementos ganaderos), aprobado por el Govern hace seis meses, impide durante dos años que se implanten nuevos establecimiento ganaderos en los municipios más afectados. En breve, el Govern prepara una nueva revisión que ampliará las zonas vulnerables.

“La industria porcina es una de las principales responsables de la contaminación del suelo, dado el uso desmesurado de purines como fertilizante agrícola”, señala un manifesto firmado por una decena de entidades (Greenpeace, Ecologistas en Acción, Grup de Defensa del Ter, Adda o la Fundación Franz Weber, entre otras).

Situación en Osona

En la comarca de Osona i Lluçanés, el porcentaje de fuentes que superan el límite de potabilidad (50 mg/l de nitrato) se incrementó en el año 2018 desde un 41% al 50% (con relación al año 2’017), según los datos del Grup de Defensa del Ter.Los estudios de esta oenegé (año 2018) indicaron que de las 155 fuentes analizadas, 30 no manaban. Y respecto a la media de la concentración de nitratos los resultados indicaron un aumento del 57 al 64 mg/l de nitratatos.

Fuente de información: La Vanguardia

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